Ucrania llevó a cabo un ataque a gran escala con drones contra territorio ruso, alcanzando una importante refinería de petróleo en las afueras de Moscú y edificios residenciales en la capital. El incidente provocó un incendio en la refinería, que ha sido extinguido, y la suspensión temporal de vuelos en cuatro aeropuertos de Moscú por precaución. Las autoridades rusas afirman haber interceptado 555 drones, incluyendo 180 cerca de Moscú. Además de los ataques en la capital, se reportaron víctimas mortales en las regiones de Belgorod y Rostov, también a causa de drones. El presidente Zelensky justificó los ataques como una respuesta a los bombardeos rusos contra ciudades ucranianas, incluyendo un ataque reciente a un monasterio histórico en Kyiv. Rusia niega su responsabilidad en el ataque al monasterio y condena los ataques ucranianos.