Ucrania lanzó un ataque con drones sin precedentes contra territorio ruso durante la noche del 17 al 18 de junio. Según el Ministerio de Defensa ruso, se trató del mayor número de drones utilizados en un único ataque hasta la fecha. Uno de los objetivos alcanzados fue una refinería de petróleo ubicada cerca de Moscú. Las autoridades rusas no han detallado la magnitud de los daños causados en la refinería. Este ataque se produce en un contexto de intensificación de los enfrentamientos entre ambos países. Ucrania no ha reclamado directamente la responsabilidad del ataque, pero ha confirmado un aumento de sus operaciones militares en territorio ruso. El incidente marca una escalada en el uso de drones en el conflicto.