Moscú fue objeto de un ataque con drones de gran escala durante la madrugada, según informó el alcalde Sergei Sobianin. Varios drones impactaron en una refinería de la ciudad, generando preocupación por posibles daños e interrupciones. Las autoridades no han revelado detalles sobre la magnitud de los daños ni si hubo víctimas. Este ataque representa una escalada en el conflicto, llevando la guerra directamente al territorio ruso. Ucrania no ha reclamado formalmente la responsabilidad del ataque, pero la naturaleza de la operación sugiere su autoría. El incidente podría intensificar aún más las tensiones entre Rusia y Ucrania, y provocar una respuesta por parte del Kremlin.
