Moscú y sus alrededores fueron objeto de un ataque a gran escala con drones el jueves, según fuentes oficiales. El Ministerio de Defensa ruso afirma haber interceptado y destruido un total de 555 drones ucranianos. No se reportaron víctimas ni daños materiales significativos de inmediato, aunque las autoridades investigan el alcance total del incidente. El ataque representa una escalada en la intensidad de los enfrentamientos entre Rusia y Ucrania, y una demostración de la capacidad ucraniana para alcanzar objetivos dentro del territorio ruso. Las defensas aéreas rusas se vieron sometidas a una presión considerable durante el ataque. Este incidente ocurre en un contexto de continuos combates en el frente oriental de Ucrania.
