El presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, ha dado un ultimátum de una semana al presidente bielorruso, Aleksandr Lukashenko, para que cese las transmisiones de repetidores rusos desde torres en la frontera bielorrusa. El anuncio se realizó durante una conferencia de prensa conjunta con el presidente hondureño Nasry Asfura en Kiev el 19 de junio de 2026. Zelenski no especificó las consecuencias de no cumplir con la demanda, pero implícitamente sugirió represalias por parte de Ucrania. La medida se enmarca en las tensiones existentes entre Ucrania y Rusia, y la preocupación por el papel de Bielorrusia como aliado de Moscú. Ucrania considera que estas transmisiones facilitan las operaciones militares rusas y desestabilizan la región. El ultimátum representa una escalada en la presión diplomática sobre Minsk.