Rusia llevó a cabo un ataque a gran escala contra Ucrania durante la noche, utilizando siete misiles balísticos Iskander y 239 drones. Las fuerzas de defensa aérea ucranianas lograron interceptar y destruir 216 de estos objetivos aéreos. El ataque se produjo en un momento de intensos combates en el este del país. Aunque no se especifican los objetivos del ataque, las autoridades ucranianas han confirmado que no se registraron bajas ni daños significativos gracias a la efectividad de las defensas. Este ataque representa una de las mayores ofensivas aéreas rusas en términos de número de drones utilizados. Ucrania continúa solicitando a sus aliados occidentales sistemas de defensa aérea adicionales para fortalecer su capacidad de respuesta ante futuros ataques.
