Ucrania realizó uno de sus ataques aéreos más amplios hasta la fecha contra territorio ruso, causando al menos seis muertes. Cientos de drones fueron dirigidos a Moscú en esta ofensiva, que se produce en el contexto de continuos ataques rusos contra Kiev. Simultáneamente, un avión de combate de la OTAN interceptó un dron en el espacio aéreo rumano, elevando las tensiones en la región. Este ataque ucraniano representa una escalada significativa en el conflicto. Las autoridades rusas han confirmado los ataques y están evaluando los daños. La OTAN está monitoreando de cerca la situación y ha reforzado su presencia en la región para evitar una mayor escalada. El incidente con el dron en Rumania subraya los riesgos de una posible expansión del conflicto.