Ucrania ha identificado exhaustivamente los componentes internos del avión de combate ruso Su-35, incluyendo unidades de control individuales. El análisis ucraniano revela que la producción de este avión depende de 22 empresas que hasta ahora no han sido objeto de sanciones internacionales. Los componentes identificados abarcan desde motores y sistemas de guía, hasta equipos de interferencia y misiles aire-aire. Esta investigación detalla la dependencia rusa de componentes extranjeros para la fabricación de armamento avanzado. El hallazgo plantea interrogantes sobre la efectividad de las sanciones actuales contra Rusia. Ucrania espera que esta información impulse a la comunidad internacional a ampliar las sanciones para interrumpir la cadena de suministro rusa. La información podría ser crucial para futuros esfuerzos de defensa y contrainteligencia.