Ucrania ha dado un ultimátum al presidente bielorruso, Aleksandr Lukashenko, exigiéndole la retirada de repetidores de señal rusa instalados en torres fronterizas en un plazo de una semana. Esta demanda se produce en un contexto de tensiones continuas derivadas de la guerra entre Rusia y Ucrania, que ya se extiende por 1577 días. Paralelamente, Ucrania fortalece su capacidad ofensiva con la incorporación de un nuevo sistema de armamento. Se trata de un kit de guía láser español que transforma los cohetes Grad de origen soviético en armas de precisión con un alcance inferior a tres metros. Este nuevo armamento proporcionará a las fuerzas ucranianas una mayor potencia de fuego y precisión en sus operaciones. La situación en la frontera bielorrusa sigue siendo un punto crítico en el conflicto. El gobierno ucraniano considera que Bielorrusia está facilitando el apoyo logístico y de comunicaciones a las fuerzas rusas.
