Los ataques con drones lanzados por Rusia han provocado la muerte de tres miembros de una familia en la región de Sumy, Ucrania. Paralelamente, las autoridades rusas informaron sobre la interceptación y derribo de casi sesenta drones en las proximidades de Moscú. En la península de Crimea, se han implementado restricciones en el consumo de energía eléctrica. Estas acciones reflejan la intensificación de los enfrentamientos aéreos en diversas zonas del conflicto. El impacto en la población civil ucraniana continúa siendo crítico debido a los bombardeos. Mientras tanto, Rusia refuerza la defensa de su capital ante la amenaza de incursiones aéreas. La situación energética en Crimea se mantiene bajo control restringido.
