Por primera vez desde el inicio de la invasión rusa, el mayor desafío para Volodymyr Zelensky no proviene del frente militar, sino de tensiones políticas internas. Informes recientes indican una creciente debilidad en el liderazgo de Zelensky, con crecientes disputas y desacuerdos dentro del gobierno ucraniano. Esta tormenta política interna podría minar la unidad nacional y afectar la capacidad del país para resistir la agresión rusa. Las últimas 48 horas han sido críticas, revelando fisuras en la cohesión del poder. La situación plantea interrogantes sobre la estabilidad del gobierno y su capacidad para mantener el apoyo internacional crucial. Analistas sugieren que Zelensky enfrenta una batalla por mantener el control y asegurar la continuidad de su agenda.