Asesores presidenciales ucranianos explican la dificultad de neutralizar los lanzadores de misiles balísticos rusos. Los sistemas Iskander, utilizados por Rusia, son particularmente difíciles de alcanzar debido a su movilidad. Se despliegan rápidamente desde carreteras forestales y se trasladan en cuestión de minutos, evitando la detección. Esta táctica dificulta enormemente la capacidad de Ucrania para contraatacar eficazmente. La naturaleza escurridiza de estos lanzadores representa una amenaza constante para las ciudades ucranianas. El ejército ucraniano trabaja en estrategias para superar este desafío, pero la movilidad de los sistemas rusos sigue siendo un obstáculo significativo.