Un ataque con drones ucraniano provocó un incendio de gran magnitud en una refinería de petróleo en las afueras de Moscú, marcando el ataque más significativo en territorio ruso en años. Las autoridades rusas reportan al menos 17 heridos como consecuencia de los ataques. Además de la refinería, un centro comercial y un edificio residencial también fueron alcanzados por las explosiones, resultando en incendios. El incidente se produce en un contexto de crecientes ataques ucranianos dentro de Rusia, aunque Kiev no ha reclamado directamente la responsabilidad de esta acción. Las autoridades investigan el alcance total de los daños y evalúan las consecuencias para el suministro de combustible en la región. Este ataque representa una escalada en el conflicto y una demostración de la capacidad de Ucrania para golpear objetivos estratégicos en el interior de Rusia.
