Drones ucranianos atacaron un museo histórico en Sebastopol, Crimea, provocando un incendio en su techo. Los ataques se producen en un contexto de creciente actividad aérea ucraniana en toda la península de Crimea y en territorio ruso. Como consecuencia, las autoridades rusas han reducido el horario de los trenes nocturnos en la región. Este ataque se suma a otros recientes, incluyendo un ataque a una importante refinería de petróleo, lo que sugiere una intensificación de la estrategia ucraniana. Los incidentes están generando preocupación sobre la seguridad de la infraestructura crítica en Rusia y la posible escalada del conflicto. Rusia considera Crimea como parte de su territorio, a pesar de la condena internacional por su anexión en 2014. La situación actual agrava la crisis energética en Rusia.