Ucrania intensifica sus ataques con drones contra territorio ruso, incluyendo la península de Crimea. Estos ataques han provocado cortes de energía generalizados en varias regiones ocupadas por Rusia. Las autoridades rusas confirman interrupciones en el suministro eléctrico, aunque no especifican la magnitud total de los daños. Se reportan apagones en áreas clave, afectando potencialmente a infraestructura civil y militar. Ucrania no ha comentado directamente su responsabilidad, pero ha incrementado el uso de drones en respuesta a la invasión rusa. Los ataques se enmarcan en la actual contraofensiva ucraniana y buscan debilitar la capacidad logística rusa. La situación energética en las zonas afectadas es monitoreada de cerca.
