Ucrania llevó a cabo un ataque masivo con drones contra Moscú el 18 de mayo. Rusia afirma que sus defensas aéreas interceptaron la mayoría de las aeronaves no tripuladas. Sin embargo, durante la defensa, se produjeron incendios en varias refinerías de petróleo en la región de Moscú. Las autoridades rusas investigan si los incendios fueron causados directamente por los drones o por fallos en la defensa antiaérea. El ataque ucraniano representa una escalada en el conflicto y una demostración de capacidad para alcanzar objetivos en el corazón de Rusia. Hasta el momento, no se han reportado víctimas mortales, pero los daños materiales están siendo evaluados. El Kremlin ha condenado el ataque, calificándolo de acto terrorista.