Ucrania llevó a cabo un ataque masivo con drones contra Moscú, impactando una refinería de petróleo. El ataque coincidió con la celebración de una cumbre entre Rusia y la Asociación de Naciones del Sudeste Asiático (ASEAN), donde el presidente Putin era el anfitrión. Las autoridades rusas han prometido represalias en respuesta al incidente. Se reportan incendios significativos en la refinería, aunque el alcance total de los daños aún se está evaluando. Este ataque representa una escalada en las operaciones ucranianas dentro de territorio ruso. Moscú ha condenado el incidente como un acto de terrorismo. La cumbre Rusia-ASEAN continuó a pesar del ataque, aunque con un aumento en las medidas de seguridad.
