Ucrania llevó a cabo un ataque nocturno con drones en la región de Moscú, dirigido a infraestructura energética. El ataque provocó un incendio en un depósito de petróleo, según informes iniciales. Las autoridades rusas aún no han proporcionado detalles sobre la magnitud de los daños o posibles víctimas. Este incidente marca una escalada en los recientes ataques ucranianos dentro de territorio ruso. Ucrania no ha reclamado directamente la responsabilidad, pero fuentes señalan que es parte de su estrategia de defensa. El ataque tiene como objetivo presionar a Rusia y degradar su capacidad logística. El incidente subraya la creciente vulnerabilidad de la infraestructura rusa a los ataques con drones.