Las fuerzas de la Guardia Nacional de Ucrania derribaron un dron de reconocimiento ruso ZALA Z-20 a una altitud sin precedentes de 6,400 metros. Esta altura supera significativamente la base del Monte Everest, marcando un hito en las capacidades de defensa aérea ucranianas. El incidente demuestra la efectividad de los interceptores ucranianos para contrarrestar las amenazas aéreas rusas incluso a grandes altitudes. Esta acción subraya la creciente sofisticación y alcance del sistema de defensa aérea de Ucrania. El dron ZALA Z-20 es utilizado por el ejército ruso para tareas de reconocimiento y vigilancia. Se considera que derribar el dron a esta altitud representa un desafío técnico importante para las fuerzas ucranianas, exitosamente superado. Este evento refuerza la capacidad de Ucrania para proteger su espacio aéreo.