Las Fuerzas de Defensa ucranianas están destruyendo diariamente más de 300 camiones y cisternas rusas, según declaraciones de Pavlo Narozhny en Radio NV. El experto militar y fundador de Reaktywna Poszta considera que esta táctica está impactando significativamente la logística y el suministro de las tropas de ocupación rusas. La magnitud de la destrucción es tal que, alineados, los vehículos formarían una columna de cinco kilómetros de longitud. Este ataque sistemático busca debilitar la capacidad de Rusia para mantener sus operaciones en territorio ucraniano. La destrucción de vehículos de transporte de combustible y suministros esenciales complica el reabastecimiento de las fuerzas rusas. La estrategia ucraniana se centra en interrumpir las líneas de suministro enemigas para frenar su avance y dificultar su mantenimiento en el frente.