La reciente campaña en el Mar de Azov por parte de Ucrania ha generado una paradoja en el mercado global de trigo. Al restringir una cuarta parte de las exportaciones de granos rusas, Ucrania ha provocado un aumento en los precios del trigo a nivel mundial. Sin embargo, este incremento no beneficia a Rusia, sino a sus competidores en el mercado. El flujo de dinero que antes iba a Rusia, ahora se dirige a otros países exportadores de trigo. Esta situación representa una alteración significativa en la dinámica del comercio internacional de granos. El conflicto en Ucrania sigue teniendo un impacto profundo en la seguridad alimentaria y las economías globales, reconfigurando los flujos comerciales y beneficiando a algunos actores a expensas de otros.