Ingenieros ucranianos han desarrollado una nueva bomba guiada de 250 kg, denominada "Equalizadora", tras 17 meses de trabajo. El diseño de esta arma se basa en un modelo previamente utilizado por Rusia para destruir áreas urbanas extensas. A pesar de su potencial destructivo, se anticipa que Ucrania enfrentará desafíos en su implementación. La "Equalizadora" representa un esfuerzo por contrarrestar las tácticas rusas empleando su propia tecnología. El desarrollo de esta bomba subraya la capacidad de adaptación e innovación del sector de defensa ucraniano. Se espera que esta nueva arma juegue un papel importante en el conflicto en curso.
