Ucrania estaría desarrollando un nuevo tipo de misil diseñado para atacar la infraestructura eléctrica rusa. El arma, que se lanza desde globos de gran altitud, utiliza filamentos de grafito para provocar cortocircuitos en la red. Fuentes sugieren que el objetivo principal es interrumpir el suministro eléctrico en áreas específicas de Rusia. Este desarrollo se produce en el contexto de la actual guerra y la intensificación de los ataques a la infraestructura crítica. El misil representa una nueva táctica en el conflicto, buscando un impacto económico y logístico sobre el enemigo. No se han revelado detalles sobre el alcance o la precisión de este nuevo armamento. El ejército ucraniano no ha confirmado oficialmente la existencia de este misil.