El presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, ha solicitado la implementación de mecanismos legales para confiscar el petróleo ruso transportado por una flota de buques que Moscú utiliza para eludir las sanciones internacionales. Esta "flota fantasma" permite a Rusia continuar vendiendo hidrocarburos a pesar de las restricciones impuestas tras la invasión de Ucrania. Zelenski busca utilizar los activos confiscados, en este caso el petróleo, para financiar la reconstrucción de Ucrania, devastada por el conflicto. La propuesta busca aumentar la presión económica sobre Rusia y debilitar su capacidad para financiar la guerra. La iniciativa requiere el desarrollo de un marco legal internacional que permita la confiscación de bienes rusos vinculados a la agresión. El gobierno ucraniano argumenta que esta medida es una forma legítima de responsabilizar a Rusia por sus acciones y obtener recursos para la recuperación del país. Se espera que la propuesta genere debate en la comunidad internacional.