Durante la noche, Rusia lanzó 99 drones contra Ucrania, en un ataque a gran escala. Las fuerzas de defensa aérea ucranianas lograron interceptar y destruir 92 de estos aparatos. El ataque se produjo a lo largo de toda la noche, poniendo a prueba la capacidad defensiva del país. Aunque algunos drones lograron ser derribados, no se reportaron inmediatamente detalles sobre posibles daños o víctimas. Este ataque con drones representa una intensificación de las hostilidades y una nueva táctica empleada por Rusia en el conflicto. Las autoridades ucranianas continúan evaluando el alcance total del ataque y sus consecuencias.