La “operación militar especial” iniciada por Vladimir Putin en Ucrania ha superado en duración a la Primera Guerra Mundial, alcanzando su día 1569. Inicialmente, el conflicto se comparó con la Gran Guerra debido a la naturaleza estancada de los combates, caracterizados por trincheras y posiciones fijas con pocos avances territoriales a pesar de las significativas bajas. Sin embargo, el tiempo transcurrido desde el inicio de la invasión rusa ha marcado un nuevo hito en la comparación histórica. El conflicto, que comenzó con la expectativa de una rápida victoria, se ha prolongado considerablemente. Esta extensión en el tiempo subraya la resistencia ucraniana y la dificultad de Rusia para alcanzar sus objetivos militares. La situación actual plantea interrogantes sobre la evolución futura de la guerra y sus consecuencias a largo plazo.