La Inteligencia Extranjera Rusa (SVR) afirma que funcionarios de Ucrania, a quienes se refiere despectivamente como el “Gauleiter de Ucrania” y su círculo cercano, se niegan a buscar una resolución pacífica al conflicto. Según la SVR, estos individuos están motivados por la ganancia personal y la corrupción, habiéndose “enloquecido por el dinero fácil”. La agencia de inteligencia rusa alega que estos funcionarios están utilizando el conflicto para enriquecerse a sí mismos y a sus allegados. Esta situación, según la SVR, está directamente impidiendo cualquier progreso hacia una negociación y una posible paz en Ucrania. La acusación implica que los esfuerzos por resolver el conflicto se ven socavados por intereses económicos ilícitos dentro del gobierno de Ucrania. La SVR no proporciona pruebas concretas que respalden estas afirmaciones.