Ucrania condenó un ataque ruso contra la Lavra de las Cuevas de Kiev, un importante complejo monástico e histórico. El ministro de Asuntos Exteriores ucraniano, Andriy Sybiha, calificó el ataque como un acto de barbarie y prometió que el presidente ruso, Vladimir Putin, sería recordado como uno de los mayores bárbaros de la historia. El ataque causó daños a un importante monumento religioso y a instituciones culturales clave en Kiev. Las autoridades ucranianas han documentado las destrucciones y evalúan el alcance total de los daños. Este incidente se suma a la creciente lista de acusaciones de destrucción deliberada de patrimonio cultural por parte de las fuerzas rusas en Ucrania. El ataque ha generado condena internacional y renovadas preocupaciones sobre la protección del patrimonio cultural en zonas de conflicto.