El presidente ucraniano, Volodimir Zelenski, divulgó imágenes de ataques con drones contra un complejo petrolero en la región rusa de Yaroslavl, a más de 700 kilómetros de la frontera ucraniana. Kiev afirma que el ataque dañó una instalación petrolera de importancia estratégica. Simultáneamente, se reportó un ataque a la fábrica Azot en la región de Tula, crucial para la producción de explosivos según fuentes ucranianas. En respuesta a estos ataques, Rusia impuso restricciones temporales al tráfico aéreo en seis aeropuertos y se activaron alertas aéreas en 28 regiones del país. Ucrania justifica estas acciones como represalia por la continua agresión rusa y la falta de avances en las negociaciones de paz. Las autoridades ucranianas no han ofrecido detalles sobre el tipo de drones utilizados ni la extensión total de los daños.