Ucrania afirma haber neutralizado 201 barcos de la flota sombra rusa en las últimas tres semanas, una campaña que busca interrumpir significativamente las operaciones logísticas de Rusia. Este éxito militar ucraniano ha resultado en el corte de la principal ruta de suministro a Crimea, una región ocupada por Rusia y crucial para sus operaciones en el sur de Ucrania. La operación se centra en barcos utilizados para el transporte de combustible y otros suministros esenciales, evitando el uso de rutas terrestres más vulnerables. Expertos indican que la interrupción de esta ruta de suministro ejerce una presión adicional sobre las fuerzas rusas en la región. Kiev considera esta iniciativa como un paso importante para debilitar la capacidad de Rusia de mantener su presencia militar en la península de Crimea. La ofensiva contra la flota sombra rusa se suma a la contraofensiva ucraniana en curso, buscando recuperar territorio ocupado. No obstante, Rusia aún no ha confirmado oficialmente la pérdida de estos buques.