El presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, anunció que ataques de largo alcance impactaron dos refinerías petroleras en territorio ruso durante la noche del 27 al 28 de junio. Zelenski describió estas acciones como "sanciones a largo alcance", sugiriendo una estrategia deliberada para afectar la capacidad energética de Rusia. No se detallaron los métodos específicos utilizados en los ataques, ni la magnitud de los daños causados. Esta escalada representa una intensificación de los esfuerzos ucranianos para golpear objetivos estratégicos dentro de Rusia, más allá de las fronteras de las zonas ocupadas. El Kremlin aún no ha emitido una declaración oficial en respuesta a estos incidentes. Los ataques se producen en un contexto de continuos combates en el frente oriental de Ucrania y crecientes presiones internacionales sobre Rusia.