Las fuerzas armadas ucranianas informaron sobre significativas bajas en las filas rusas durante el último día de enfrentamientos. Según el estado mayor ucraniano, aproximadamente 1.310 soldados rusos resultaron muertos o heridos en las operaciones bélicas. Además del personal, las fuerzas de Moscú también sufrieron pérdidas materiales considerables. Se contabilizó la destrucción de 88 sistemas de artillería utilizados por el ejército ruso. Estas cifras, proporcionadas por fuentes ucranianas, reflejan la intensidad de los combates en curso. La información no ha sido verificada de forma independiente por fuentes internacionales. El conflicto continúa con fuertes enfrentamientos en varias regiones del país.