Una fábrica francesa que produce drones destinados a Ucrania fue atacada con cócteles molotov. Las autoridades francesas investigan el incidente como un posible acto de sabotaje. La inteligencia francesa considera actualmente la injerencia rusa como la principal hipótesis del ataque. Aún no se han reportado víctimas, pero se registraron daños materiales en las instalaciones. El incidente plantea interrogantes sobre la seguridad de la producción de armamento para Ucrania en territorio europeo. Las investigaciones buscan identificar a los responsables y determinar el alcance de la posible conexión rusa. El ataque podría escalar las tensiones en el contexto de la guerra en Ucrania.