Ucrania ha sido objeto de nuevos ataques con drones contra una refinería de Gazpromneft, ubicada a tan solo 15 kilómetros del Kremlin. En respuesta a estos incidentes, el ministro de Asuntos Exteriores ruso, Serguéi Lavrov, ha advertido que el presidente Vladimir Putin ordenará una intensificación de los ataques a gran escala contra territorio ucraniano. Esta declaración sugiere una posible escalada significativa del conflicto en curso. Los ataques con drones ucranianos han incrementado en las últimas semanas, alcanzando objetivos estratégicos en territorio ruso. Moscú considera estas acciones como actos de terrorismo y justifica la posible respuesta con la necesidad de proteger su infraestructura. La comunidad internacional observa con preocupación la situación, temiendo una mayor desestabilización regional. La advertencia de Lavrov aumenta las tensiones y complica las perspectivas de un posible diálogo de paz.
