Ucrania se defendió de un ataque nocturno a gran escala lanzado por Rusia, que empleó 221 drones y dos misiles Iskander. La fuerza aérea ucraniana informó haber interceptado y destruido 195 de los drones enviados por Rusia. El ataque se centró en la región de Kiev, donde las defensas aéreas estuvieron activas durante varias horas. Aunque se produjeron interceptaciones exitosas, las autoridades no han detallado si hubo daños o víctimas como consecuencia del ataque. Este incidente representa uno de los ataques aéreos más intensos contra Kiev en las últimas semanas. La situación subraya la continua amenaza que representan los ataques rusos para la infraestructura crítica y la población civil ucraniana.