Un ataque contra un autobús en la región rusa de Briansk, que transportaba a un equipo juvenil de fútbol bielorruso, ha sido calificado de "terrorista" por el Kremlin. El portavoz de la presidencia rusa, Dmitry Peskov, atribuyó la responsabilidad del ataque a Ucrania. Aún no se ha confirmado el número exacto de víctimas, pero se reportan heridos y posibles fallecidos entre los pasajeros, en su mayoría jóvenes deportistas. El incidente ha provocado una fuerte condena por parte de Moscú, que podría tener repercusiones en las relaciones bilaterales. Ucrania no ha comentado oficialmente el incidente hasta el momento. Las autoridades rusas han iniciado una investigación para esclarecer las circunstancias del ataque y determinar su alcance total.
