El Reino Unido registró la temperatura más alta para un mes de junio, alcanzando los 37.2 grados Celsius en Cambridge. Este récord supera la marca anterior de 35.6 grados Celsius establecida en 1976. La ola de calor, impulsada por corrientes de aire caliente del continente europeo, afecta principalmente el este de Inglaterra. Las autoridades sanitarias han emitido alertas por calor extremo, instando a la población a tomar precauciones para evitar golpes de calor y deshidratación. Se espera que las temperaturas sigan elevadas durante los próximos días, con posibles interrupciones en el transporte y la salud pública. El fenómeno climático ha generado preocupación sobre los efectos del cambio climático en el país.