El Reino Unido experimentó el miércoles su día más caluroso de junio desde que existen registros, alcanzando los 36.1 grados Celsius en Hampshire, sur de Inglaterra. La ola de calor afectó principalmente al sur del país, superando las temperaturas habituales para esta época del año. Las altas temperaturas provocaron alertas sanitarias y recomendaciones a la población para tomar precauciones. Expertos atribuyen este fenómeno al cambio climático y advierten sobre la posibilidad de que se repitan eventos similares en el futuro. Las autoridades instaron a la población a mantenerse hidratada y evitar la exposición prolongada al sol. Se espera que las temperaturas disminuyan gradualmente en los próximos días, aunque permanecerán por encima del promedio estacional.
