Cientos de escuelas en el Reino Unido planean cerrar sus puertas debido a las alertas rojas por calor emitidas para gran parte del país. La medida busca proteger a estudiantes y personal docente ante las temperaturas extremas que se esperan. El termómetro alcanzó los 34.6°C en Wisley, Inglaterra, marcando una de las temperaturas más altas registradas. Tanto Escocia como Irlanda del Norte experimentaron sus días más calurosos del año. Las autoridades instan a la población a tomar precauciones para evitar golpes de calor y deshidratación. Se espera que las altas temperaturas persistan durante varios días, lo que podría afectar también otros servicios públicos. El cierre de escuelas es una medida preventiva para garantizar la seguridad de la comunidad educativa.
