El Primer Ministro británico, Keir Starmer, ha expresado su satisfacción por el reciente acuerdo alcanzado entre Estados Unidos e Irán. Starmer enfatizó la importancia de mantener el Estrecho de Ormuz abierto y seguro para la navegación internacional. El acuerdo busca desescalar las tensiones en la región del Golfo Pérsico, un punto crítico para el comercio energético global. La declaración del Primer Ministro subraya el apoyo del Reino Unido a las negociaciones diplomáticas. Se espera que la normalización de la situación en el Estrecho de Ormuz tenga un impacto positivo en la estabilidad regional y los precios del petróleo. Londres ahora insta a todas las partes a concentrarse en garantizar la continuidad de este entendimiento. El gobierno británico considera que este acuerdo es un paso importante hacia una mayor seguridad en la región.