El primer ministro británico, Keir Starmer, ha anunciado su dimisión tras menos de dos años en el cargo, citando la incapacidad de liderar al partido en las próximas elecciones generales. La decisión llega en un momento de controversia, aunque Starmer defendió los logros de su gobierno, incluyendo el apoyo a Ucrania y la reducción de la inmigración. Su renuncia lo convierte en el sexto primer ministro británico en dejar Downing Street desde el Brexit, marcando una década de inestabilidad política sin precedentes para el país. El anuncio se produjo tras una emotiva despedida, en la que agradeció el apoyo de su esposa durante su mandato. La dimisión de Starmer abre ahora un período de incertidumbre para el Partido Laborista y el futuro político del Reino Unido. Su salida subraya la turbulencia que ha caracterizado la política británica desde la votación del Brexit.