El Primer Ministro británico, Keir Starmer, ha anunciado su renuncia al cargo. La decisión se produce menos de dos años después de su contundente victoria electoral, que prometía estabilidad política tras un período de incertidumbre. Starmer atribuyó su dimisión a la percepción de que su partido desea un nuevo liderazgo. Su mandato, aunque breve, estuvo marcado por la expectativa de poner fin a la inestabilidad política en el Reino Unido. La renuncia inesperada abre ahora un período de transición y una lucha por el liderazgo dentro del partido. Se espera que en los próximos días se definan los pasos a seguir para la elección de un nuevo Primer Ministro.