El nuevo primer ministro británico enfrenta un sistema político disfuncional, según análisis de Adrian Pabst, un influyente pensador post-liberal. Pabst coincide con Andy Burnham en que las políticas neoliberales de Margaret Thatcher y Tony Blair han debilitado profundamente al país. La situación exige una nueva visión que restablezca la primacía de la política sobre el derecho y la burocracia. Se necesita un enfoque que priorice el bienestar ciudadano y la cohesión social. El análisis sugiere una crítica a la desregulación y a la excesiva tecnificación de la gestión pública. Esta es una llamada a repensar el modelo económico y político británico para abordar las actuales crisis.