El primer ministro británico, Keir Starmer, ha presentado su dimisión oficial. Este movimiento marca un nuevo giro en la inestabilidad política del país. Con esta salida, el Reino Unido se prepara para nombrar a un nuevo mandatario. Se trata del séptimo primer ministro en un periodo de apenas diez años. La noticia subraya la dificultad de mantener la estabilidad gubernamental en la última década. El país entra ahora en un proceso de transición para definir su liderazgo. Se espera que el gobierno gestione la sucesión en los próximos días.