Policías británicos expresaron su descontento al gobierno por la autorización tardía de extender el horario de apertura de los pubs hasta las 5 de la mañana debido al partido entre Inglaterra y México. Consideran que la decisión fue tomada demasiado cerca del evento, complicando la planificación y el despliegue de seguridad necesarios. Los agentes argumentan que un anuncio con mayor anticipación les habría permitido prepararse adecuadamente para manejar el aumento de la afluencia de público y prevenir posibles incidentes. La tardanza en la comunicación generó dificultades logísticas y operativas para las fuerzas del orden. La medida, destinada a permitir que los aficionados disfruten del partido, fue criticada por su implementación poco práctica. Se espera que en futuros eventos, el gobierno consulte a la policía antes de tomar decisiones similares.