El Primer Ministro ha declarado que los arreglos de seguridad para el Príncipe Harry y Meghan Markle son un asunto privado. Esta respuesta surge tras el debate público sobre quién cubrirá los costos de su protección ahora que han renunciado a sus roles de realeza. Andy Burnham, por su parte, expresó sus buenos deseos a la pareja ante "el cambio que están realizando". La declaración del Primer Ministro indica una postura de no injerencia gubernamental en la seguridad del Duque y la Duquesa. El gobierno no ha proporcionado detalles específicos sobre cómo se manejará la seguridad en el futuro. Se espera que Harry y Meghan asuman la responsabilidad financiera de su propia protección. Este tema ha generado controversia en el Reino Unido, con opiniones divididas sobre el costo para los contribuyentes.