El alto mando naval británico propuso a Dinamarca la posibilidad de adelantar su posición en la lista de espera para la adquisición de nuevas fragatas. La oferta se realizó durante una reunión entre el recién nombrado ministro de Defensa danés, Jeppe Bruus, y el “First Sea Lord” británico. A cambio, Londres busca una colaboración con Copenhague para reforzar la vigilancia conjunta en el Ártico, especialmente ante la creciente presencia rusa en la región. El Reino Unido planea invertir fuertemente en buques no tripulados (drones) y considera que la cooperación con Dinamarca sería estratégica. La propuesta implica que Dinamarca podría adquirir las fragatas antes que otros países interesados. Esta iniciativa busca fortalecer la seguridad marítima en el Ártico y optimizar los recursos de ambas naciones.