El Reino Unido ha logrado un hito significativo en la salud pública al diagnosticar y tratar a más de 100.000 personas con hepatitis C desde 2015. Este logro acerca al país a la erradicación de esta enfermedad silenciosa, uno de los objetivos de salud pública más importantes de las últimas décadas. La detección temprana y el acceso a tratamientos efectivos han sido clave para este éxito. La historia de Pol, diagnosticado a los 65 años, ilustra la importancia de las pruebas y el tratamiento de la hepatitis C, incluso en edades avanzadas. El Reino Unido está demostrando un compromiso firme con la eliminación de la hepatitis C como una amenaza para la salud pública. Este avance ofrece esperanza para otros países que buscan combatir esta enfermedad a nivel mundial. La inversión en programas de detección y tratamiento ha sido crucial para este resultado positivo.