Fuerzas británicas tomaron el control de un petrolero en el Canal de la Mancha el domingo por la mañana. El buque pertenecía a una flota conocida como la "flota sombra", sospechosa de participar en el transporte de petróleo ruso sujeto a sanciones. La operación fue confirmada por el Ministerio de Defensa británico, según reporta Reuters. Se investiga la conexión directa del petrolero con el elusión de las sanciones impuestas a Rusia. La incautación representa una acción en respuesta a los esfuerzos por continuar el comercio de hidrocarburos rusos a pesar de las restricciones internacionales. Las autoridades británicas no han revelado detalles sobre la carga o el destino final del buque. Este incidente subraya la creciente presión sobre las redes que facilitan la exportación de petróleo ruso.
