El Ministerio de Defensa británico interceptó este domingo un petrolero ruso perteneciente a la llamada “flota sombra” rusa en el Canal de la Mancha. La operación, que duró seis horas, se llevó a cabo contra un buque sancionado. Kyiv ha celebrado la acción como un paso importante. El barco es parte de una flota utilizada por Rusia para eludir las sanciones internacionales relacionadas con la guerra en Ucrania. La interceptación demuestra el compromiso del Reino Unido con la aplicación de las sanciones impuestas a Moscú. No se han proporcionado detalles específicos sobre la carga del petrolero o su destino final. El incidente subraya las tensiones continuas en la región y los esfuerzos para restringir los ingresos de Rusia derivados del petróleo.